
A través de Zoom, y acompañados por una docente, los estudiantes participan de clases organizadas por ciclos, con materiales adaptados a cada edad. Las partidas se desarrollan mediante un tablero digital interactivo, que permite explicar estrategias, analizar jugadas y aprender en tiempo real.
La iniciativa demuestra cómo la educación virtual puede convertirse en una herramienta clave para las escuelas rurales, donde las distancias y la geografía muchas veces dificultan el acceso a determinadas propuestas. Más que aprender ajedrez, los estudiantes fortalecen habilidades como el pensamiento estratégico, la concentración y la resolución de problemas. Una experiencia que demuestra que, cuando la educación y la tecnología se encuentran, ni siquiera los 3.000 metros de altura pueden convertirse en una barrera para aprender.
Valle de Lerma Hoy

