
La cantidad de residuos encendió nuevamente la alarma por el estado ambiental de uno de los principales espacios turísticos y naturales de la región. El intendente de Coronel Moldes, Omar Carrasco, advirtió que buena parte de los residuos no se genera en las costas del embalse, sino que llega desde distintos puntos de la cuenca. “Es mucho el plástico que baja por los ríos. Debemos hacer algo entre todos, solos no podemos”, señaló durante la jornada de limpieza.
Las tareas permitieron retirar grandes cantidades de plásticos acumulados entre la vegetación y la línea de costa. Los residuos fueron trasladados en camiones compactadores municipales para su disposición. Pero el problema no termina con la limpieza. Las jornadas ambientales permiten retirar parte de la basura que ya llegó al embalse, pero no atacan el origen de la contaminación.
Sucede que no hay control en las localidades que son parte del sistema Río Rosario y Arenales. La basura es arrastrada por las aguas y todo termina en el Cabra Corral. El desafío está aguas arriba: evitar que botellas, bolsas y envases sean arrojados en calles, canales, arroyos y ríos que finalmente desembocan en el dique Cabra Corral.
Desde las organizaciones ambientalistas y el municipio de Moldes insistieron en que cuidar el embalse requiere un compromiso que vaya más allá de una jornada de limpieza. El volumen de residuos encontrado dejó una señal concreta: si no se frena el ingreso de plástico desde la cuenca, la basura seguirá llegando a las costas del dique.

Valle de Lerma Hoy
