
En 2012, el exdiputado Arturo Farfán cuestionó el trámite iniciado por Rodolfo José Urtubey para obtener por prescripción adquisitiva y unificación las matrículas 116, 501 y 502 de una extensión de cerros en Cerro Negro. También puso bajo la lupa la llamativa rapidez con la que avanzaron distintas actuaciones administrativas. El cuestionamiento judicial no prosperó pero la avanzada para explotar esas tierras sigue latente. Aunque buscando en los registros de Inmuebles, ahí pegados a estas matriculas, figuran desde hace tres décadas apellidos ligados al gobierno de Roberto Augusto Ulloa ( en democracia), y unas pocas hectáreas a numerosos lugareños.
Pero los años pasaron y el interés sobre el subsuelo no desapareció. En 2011, el Boletín Oficial registró un yacimiento de oro, plata y cobre en el lugar denominado Las Cuevas, con una superficie concedida cercana a las 3.000 hectáreas. En 2015 volvió a aparecer otro expediente minero que involucraba más de 3.028 hectáreas en el departamento Rosario de Lerma.
La discusión, entonces, ya no pasa solamente por quién puede ser dueño de la tierra. La pregunta es qué destino tendrá ese territorio si avanzan proyectos de explotación minera y qué controles ambientales se aplicarán. Cerro Negro Tirao y el otro llamdo Cerro Negro de Tejada, no es un espacio cualquiera. Está en un sector de las serranías del departamento Rosario de Lerma, próximo a la Quebrada del Toro por un lado, y por le otro, está conectado a los Valles Calchaquíes, sobre todo a Cachi. Tiene un valor paisajístico, arqueológico y ambiental. Investigaciones académicas también estudian allí restos arqueológicos y las antiguas formas de ocupación del territorio.
Salta cuenta además con un Sistema Provincial de Áreas Protegidas que comprende más de 2,5 millones de hectáreas bajo distintas categorías de protección. Eso obliga a que cualquier avance extractivo sea analizado con controles ambientales estrictos y con información pública sobre sus impactos.
La historia de Cerro Negro no terminó con aquella polémica de 2012. Cambió el escenario. Ahora la pregunta es cuánto vale ese territorio para quienes buscan explotar sus recursos y cuánto estamos dispuestos a preservar antes de que una nueva avanzada minera termine modificándolo para siempre.
Valle de Lerma Hoy
