
Campo Quijano vivió este domingo una de sus jornadas deportivas más convocantes con Quijano Corre, una competencia que reunió a más de 700 corredores y movilizó a miles de personas a lo largo del circuito y en la zona de llegada. La prueba unió el imponente paisaje de la Quebrada del Toro con el corazón del Portal de los Andes y terminó convirtiéndose en mucho más que una carrera: hubo deporte, turismo, cultura, feria y un importante movimiento para emprendedores y comercios locales.
La competencia tuvo dos distancias, 9 y 12 kilómetros, con largada desde la zona del Viaducto del Toro y llegada en la Estación de Trenes de Campo Quijano. El particular trazado permitió a los participantes correr por uno de los escenarios naturales más representativos del municipio, con la Ruta Nacional 51 y las montañas como protagonistas.
Pero el balance de Quijano Corre trascendió los cronómetros. Más de 3.000 personas acompañaron la jornada, entre familiares, vecinos y visitantes que se distribuyeron en distintos sectores y especialmente en la llegada. Allí, la Estación de Trenes concentró buena parte de la actividad con feria de emprendedores, propuestas culturales y espectáculos folclóricos.
La magnitud de la convocatoria significó además movimiento para feriantes, emprendedores, comerciantes y prestadores locales. Con corredores y acompañantes llegando desde distintos puntos, la carrera generó circulación de visitantes durante varias horas y transformó al centro quijaneño y a la Estación en uno de los principales puntos de encuentro del domingo.
Quijano Corre cerró así una edición de fuerte convocatoria y dejó una postal que excedió ampliamente lo deportivo: cientos de atletas atravesando la Quebrada del Toro y miles de personas acompañando una propuesta que puso a Campo Quijano en escena como destino para competencias deportivas vinculadas a la naturaleza, la cultura y el turismo.
Valle de Lerma Hoy
