
Los municipios necesitan dinero para limpiar canales, acequias y desagües, reforzar sectores críticos y completar obras de prevención. El problema es que los fondos no llegan con la rapidez necesaria y, en algunos casos, directamente no alcanzan para cubrir todo lo que hace falta.
La preocupación tiene antecedentes. Durante el verano pasado, La Merced y Rosario de Lerma sufrieron fuertes complicaciones por las lluvias y los desbordes. Ahora el temor vuelve a instalarse frente a la posibilidad de nuevas precipitaciones intensas. A esto se suma otra dificultad: hay canales, ríos y sistemas de riego que dependen de organismos provinciales y cuyas tareas de control y mantenimiento todavía no se concretaron como los municipios esperan.
La obra pluvial de la autopista fue uno de los puntos destacados, pero los intendentes plantearon una cuestión más amplia: una obra puntual no alcanza si alrededor siguen existiendo canales sucios, desagües insuficientes y sectores críticos sin resolver. La emergencia climática no se prepara cuando empieza a llover. Se prepara antes. Y hoy, en varios puntos del Valle de Lerma, la preocupación de los intendentes es que el agua llegue antes que las obras y los recursos.
Valle de Lerma Hoy
