La situación fue descubierta cuando un control policial detectó que los animales eran arriados hacia San Lorenzo sin documentación alguna. Los propietarios denunciaron el hecho y presentaron la documentación correspondiente para acreditar la propiedad de los animales sustraídos.
El juez Diego Rodríguez Pipino, luego de recibir la confesión del acusado, le impuso una pena de tres años de ejecución condicional y el cumplimiento de reglas de conducta. También se ofreció en concepto de reparación a los daños ocasionados, la entrega de cuatro ovejas a cada uno de los damnificados.
Valle de Lerma Hoy/ M.P.F.S.