
“Cuando empezamos hace dos años, teníamos 400 beneficiarios. Hoy superamos los 545. Es la primera vez que pasamos los 500 vecinos asistidos”, explica Estela Vilca encargada de los comedores. Durante el invierno, los comedores adaptan sus menús para combatir el frío. Se sirven platos calóricos como frangollo, guiso de lentejas o locro de trigo, que no sólo alimentan, sino que abrigan. La asistencia social en Rosario de Lerma, no son sólo cifras: son historias, rostros, familias enteras que necesitan una mano para resistir el invierno y la crisis. Por lo que la ayuda de los comedores, está especialmente enfocada en adultos mayores y niños pequeños.
Valle de Lerma Hoy
