
Durante 18 años caminó junto a mineros y familias en un recorrido que desde Mina Patito alcanza los 290 kilómetros hasta la Catedral Basílica de Salta, atravesando cerros, frío, viento y enormes distancias. Pero este 2026 será diferente: sus médicos le recomendaron no realizar el exigente trayecto para evitar una complicación de salud.
“Por prescripción médica no voy a acompañar, no puedo”, confirmó el sacerdote durante el Milagro de los Enfermos. La decisión marca un momento histórico para una peregrinación que durante casi dos décadas tuvo en Bernacki a uno de sus grandes acompañantes espirituales. Aunque no caminará con ellos, aseguró que continuará unido a los peregrinos y a las celebraciones del Milagro, sin descartar incluso reencontrarse con ellos a su llegada a la Catedral.
Este año, entonces, los peregrinos cargarán también con una ausencia: la de aquel sacerdote que durante 18 años caminó a su lado, celebró misa, escuchó sus confesiones y compartió el cansancio de llegar hasta los pies del Señor y la Virgen del Milagro. La fe, sin embargo, volverá a ponerlos en camino. Y aunque Bernacki no esté físicamente entre ellos, su huella caminará junto a la columna de la Puna.
Valle de Lerma Hoy

