¿Qué pasa cuando un arma entra a una escuela? El caso de Guachipas vuelve a poner los protocolos bajo la lupa

Una amenaza con un arma, que recién después habría sido identificada como de juguete, dentro de una escuela volvió a poner bajo la lupa los protocolos existentes para estas situaciones. El hecho ocurrió la semana pasada en la Agrotécnica Soberanía Nacional de Guachipas, donde un alumno que tendría 17 años habría amenazado a una docente. El dato adquiere otra dimensión porque se trata de una escuela albergue, donde conviven estudiantes de distintas edades.

Según plantean familias, preocupa particularmente que el adolescente permanezca en el mismo espacio de convivencia con alumnos de apenas 13 años. En Salta, la normativa vigente establece intervención inmediata ante situaciones de violencia y contempla medidas de resguardo, intervención de equipos especializados y corresponsabilidad familiar, claro que primero desde las direcciones de los establecimientos se debe notificar y activar estos protocolos. 

Además, desde agosto rige la Resolución 252/26, que habilita excepcionalmente medidas de resguardo del entorno pedagógico y reconducción de trayectorias ante situaciones graves de violencia. La propia Provincia ya activó estos mecanismos ante alumnos que ingresaron a establecimientos con elementos potencialmente peligrosos, con intervención de UPACE y otras áreas. 

Para este caso, en particular, la intervención de UPACE (Unidad Provincial de Apoyo a la Comunidad Educativa) es lo se debería haber activado, ya que se trata de una situación de violencia en la que se puso en riesgo la convivencia escolar. UPACE es el organismo interdisciplinario que se encarga específicamente de reubicar al alumno en un sistema de educación virtual, además de dar intervención a la fiscalía competente y luego de un periodo, se lo reubica en otra institución.

Pero el caso de Guachipas abre una ventana que excede quizás la aplicación de una norma, ya que se trata de un entorno escolar donde conviven estudiantes las 24 horas del día, y los docentes deben hacer frente a ese desafío; sumado a que en este caso se trataría de un alumno de 17 años que cursa con chicos de diferentes edades, de la zona de los parajes que tienen trayectorias e incluso personalidades diferentes. ¿Los protocolos son suficientes o las escuelas necesitan respuestas específicas para situaciones de violencia grave en establecimientos albergue?

Valle de Lerma Hoy

Nuestro Canal en YouTube
error: ¡El contenido está protegido!