
Vecinos rosarinos aseguran estar cansados de salir a caminar y encontrarse con perros que deambulan sin control, persiguen a las personas, ensucian las veredas y, en algunos casos, directamente los atacan. Incluso algunos comenzaron a pedir una medida que genera debate pero que refleja el nivel de hartazgo: “Que vuelva la perrera”, reclaman.
“Nos gustaría que así como llevan y ven por los caballitos que están sueltos en la vía pública, que son un peligro para los vehículos, también se ocupen de los perros”, manifestó una vecina. El problema, según describen, no estaría solamente en la cantidad de animales que circulan por las calles, sino fundamentalmente en los propietarios que los dejan salir sin ningún tipo de control.
“Sería lindo que tengan animales, que los cuiden, les den de comer y les den cariño. Pero para tener perros y largarlos a la calle para que hagan daño, mejor no tenerlos”, cuestionó otra vecina. “Salís a comprar caminando y de una casa salen cinco, seis, siete o hasta diez perros. Del más grande al más chico”, contó la mujer, quien aseguró que muchas veces debe caminar por el medio de la calle para evitar ser atacada.
A esto se suma otro problema que ya forma parte del paisaje cotidiano: veredas y espacios públicos cubiertos de materia fecal. “De noche tenés que andar caminando por medio de la calle porque si te largás a la orilla pisás popó de punta a punta y, encima, te atacan los perros”, relató.
Valle de Lerma Hoy

