
Cada jornada, los camiones recolectan entre 10.000 y 15.000 kilos de residuos, alcanzando un volumen cercano a 90.000 kilos diarios que luego deben ser trasladados hasta el vertedero San Javier, en la ciudad de Salta. Ese proceso implica combustible, personal, mantenimiento y un costo operativo que crece de manera sostenida.
El mayor problema aparece cuando una de las unidades sufre una avería o debe ingresar al taller. En ese momento, el resto de la flota debe absorber el recorrido pendiente, reorganizando horarios, duplicando turnos y priorizando sectores. Como consecuencia, algunos barrios ven alterada la frecuencia del servicio y las bolsas de residuos permanecen durante más tiempo en la vía pública.
Por supuesto este escenario no es exclusivo de Cerrillos. En muchas ciudades del país, la recolección de residuos dejó de ser un servicio prestado íntegramente por los municipios y pasó a estar concesionado a empresas especializadas, que cuentan con flotas propias, talleres, logística y personal dedicado exclusivamente a esa tarea.
Entonces más allá de incorporar nuevos camiones, una inversión importante para cualquier municipio, considerar la tercerización podría convertirse en una alternativa para garantizar mayor regularidad en los recorridos, reducir los costos de mantenimiento y combustible, evitar la paralización del servicio cuando un camión queda fuera de circulación y permitir que el Estado municipal concentre recursos en otras áreas esenciales.
Valle de Lerma Hoy

