
El arzobispo dedicó un mensaje especial a los jóvenes, los convocó a apostar por el amor verdadero y reivindicó a la familia como espacio de contención y formación. También advirtió que la mentira destruye la confianza, corrompe la economía y la política y alimenta la difamación y la calumnia. Uno de los momentos más contundentes llegó al referirse a las adicciones: “El narcotráfico es genocida”, afirmó Cargnello, al reclamar un compromiso social frente al avance de las drogas y el sufrimiento de jóvenes y familias.
Finalmente, llamó a construir un lenguaje de paz, fortalecer a las familias y trabajar por una sociedad más justa. Tras la renovación del histórico Pacto, las imágenes regresaron a la Catedral, cerrando otra multitudinaria jornada del Milagro salteño. Según datos difundidos por la Policía de Salta, fueron 680 los fieles que acompañaron la renovación.
Valle de Lerma Hoy
