
Invierno tras invierno, las tejedoras confeccionan gorros, bufandas, guantes y otras prendas que luego son donadas a instituciones y familias de la zona. Cada año, el propio grupo decide el destino de las prendas, priorizando siempre a quienes atraviesan mayores necesidades.

En esta oportunidad, las beneficiarias son las escuelas de la Quebrada de Chicoana, donde el frío suele sentirse con mayor intensidad y el acceso es muchas veces un desafío. Hasta el momento ya fueron entregadas más de 60 prendas en al menos tres establecimientos educativos, mientras continúan organizando nuevas entregas para llegar a más comunidades, incluso a aquellas de difícil acceso.
Las prendas de este año tienen un detalle especial. Muchas fueron tejidas en colores celeste y blanco, acompañando el clima de entusiasmo que genera la participación de la Selección Argentina en el Mundial, aunque también se confeccionan gorros en otros colores para responder a las distintas necesidades. Detrás de cada puntada hay horas de trabajo voluntario, pero también historias compartidas, mates, risas y la satisfacción de saber que el esfuerzo colectivo puede cambiar el invierno de muchas familias.



Durante los últimos años, esta iniciativa cuenta además con el acompañamiento del diputado Emanuel Ayon y el municipio, quienes colabora para fortalecer el programa y hacer posible que las donaciones lleguen a las comunidades más alejadas del departamento.
Lejos de ser un grupo cerrado, Tejido Solidario mantiene sus puertas abiertas para todas las personas que deseen sumarse. Cada miércoles, desde las 15 horas, las tejedoras se reúnen en Patio de Sabores, donde comparten una tarde de encuentro, aprendizaje y solidaridad. No importa si alguien es experto o recién comienza a tejer; lo verdaderamente importante es tener ganas de ayudar.
Valle de Lerma Hoy
