
A través de un comunicado formal enviado a la empresa estatal, los operadores señalaron que la falta de cancelación de certificados de servicios alcanzó un nivel crítico que compromete la continuidad normal de las prestaciones. Según indicaron, la deuda afecta directamente la compra de combustible, el pago a proveedores y el cumplimiento de obligaciones financieras asumidas para sostener el sistema.
Las empresas recordaron además que desde octubre de 2025 vienen afrontando una reducción de kilómetros recorridos que, sumada a nuevos ajustes aplicados durante marzo de este año, representa una caída acumulada cercana al 12% en la actividad. Esta situación impacta de lleno en los ingresos previstos y en el mantenimiento de las unidades recientemente incorporadas a la flota.
Ante este escenario, las sub-concesionarias advirtieron que, si la deuda no es regularizada antes de finalizar mayo, iniciarán un proceso gradual de reducción de servicios. Las primeras medidas alcanzarían las frecuencias nocturnas y posteriormente podrían extenderse a los fines de semana. De concretarse los recortes anunciados, el transporte metropolitano enfrentaría uno de los momentos más complejos de los últimos años.
Valle de Lerma Hoy
