
El hecho ocurrió alrededor de las 3 de la mañana sobre calle Güemes, camino al matadero, en una zona señalada reiteradamente por los vecinos como “oscura y peligrosa”. Según relató el propio Carrizo, había salido a caminar porque se sentía mal debido a su cuadro de diabetes, cuando fue interceptado por dos hombres adultos que intentaron robarle el celular.
La violencia fue extrema. Carrizo perdió el conocimiento producto de las patadas y terminó con el rostro desfigurado, uno de sus ojos completamente inflamado y severos daños en uno de sus brazos, el cual deberá ser intervenido quirúrgicamente en el Hospital San Bernardo. Según trascendió, incluso existe el riesgo de perder movilidad en el brazo afectado.
El ataque pudo terminar en tragedia. De acuerdo con el relato de la familia, fueron los perros de Norberto los que lograron ahuyentar a los agresores y evitar consecuencias aún peores; junto a sus sobrinos que salieron en su auxilio. Pese a la brutalidad de la agresión, los delincuentes no lograron llevarse el celular.
La denuncia ya fue radicada, aunque hasta el momento los responsables no fueron identificados. Mientras tanto, la indignación crece entre los vecinos, quienes aseguran que los hechos de inseguridad son cada vez más frecuentes en esa zona de El Carril y apuntan directamente a la falta de iluminación y de patrullajes.
Hoy, además de recuperarse físicamente, Norberto enfrenta otra dura realidad: no puede trabajar. Como trabajador independiente, su situación económica quedó completamente paralizada tras el ataque. Familiares y allegados iniciaron una campaña solidaria para ayudarlo a afrontar gastos médicos y cotidianos en medio de este difícil momento. Alias para colaborar: ncarrizo.bru.9278 a nombre de: Norberto Carrizo.
Valle de Lerma Hoy
