
Al llegar a París, enfrentó la barrera del idioma, dedicando seis meses al estudio intensivo del francés. “La curiosidad y el sueño de vivir esta experiencia me dieron la voluntad para superar cada obstáculo”.
A sus 32 años, Melisa ya visitó más de 40 países y su formación en psicopedagogía, neurociencias aplicadas y mindfulness ha influido en su trabajo y vida. “París me ha ofrecido tanto aprendizaje, aunque nunca pude renunciar al mate” contó.
Valle de Lerma Hoy
