
En diálogo con Valle de Lerma Hoy, la médica veterinaria Gabriela Castillo destacó que detrás de cada cirugía hay una historia particular, una familia comprometida y una mascota que accede a una mejor calidad de vida. El caso número 1.000 tuvo como protagonista a “Choca”, una perrita que vivía en situación de calle y que fue rescatada por una vecina, Noemí Flores, quien la adoptó y la acercó al móvil para su intervención.



La profesional remarcó que la castración no solo evita la reproducción no planificada, sino que también previene enfermedades graves como tumores mamarios, infecciones uterinas y patologías prostáticas, además de contribuir a reducir el abandono animal. Otro aspecto clave es el económico. Actualmente una cirugía de este tipo en el ámbito privado puede superar los 100 mil pesos, un monto difícil de afrontar para muchas familias. En ese contexto, el servicio gratuito se convirtió en una herramienta fundamental para garantizar el acceso a la salud animal.
Castillo también destacó el trabajo de los veterinarios, asistentes y personal municipal que recorren los barrios brindando atención permanente. “La castración es una de las herramientas más efectivas para construir una convivencia más responsable entre las personas y sus mascotas”, señaló. Con mil intervenciones realizadas en apenas ocho meses, el programa es una de las iniciativas de salud pública animal más importantes de los últimos años en Rosario de Lerma, con el desafío de seguir llegando a cada rincón de la ciudad.
Valle de Lerma Hoy
