
La funcionaria explicó que durante los últimos meses el área viene desarrollando un importante trabajo de reordenamiento vial, acompañado por campañas de concientización en establecimientos educativos y la ejecución de obras destinadas a reducir los riesgos en la vía pública. Entre ellas mencionó la instalación de reductores de velocidad en intersecciones consideradas críticas, como San Rafael y Hernando de Lerma, y Luis de Andrea con Juan Carlos Dávalos.
Amun sostuvo que, pese a los avances en infraestructura y prevención, continúa siendo necesario fortalecer la responsabilidad de los conductores. En ese sentido, remarcó que persisten problemáticas vinculadas al incumplimiento de normas básicas como el uso del casco, el respeto por las reglas de tránsito y la conducción bajo los efectos del alcohol.
Sin embargo, la directora advirtió que el desafío actual va más allá del consumo de bebidas alcohólicas. “El alcohol no es la única droga que se consume cuando una persona conduce”, expresó, al referirse a la necesidad de detectar también el uso de estupefacientes.
La funcionaria recordó que la legislación nacional ya prohíbe conducir bajo los efectos del alcohol o de cualquier sustancia que altere las capacidades psicofísicas, aunque históricamente las posibilidades de control estuvieron centradas en los test de alcoholemia. En la actualidad, municipios como Salta ya cuentan con dispositivos de narcotest que permiten determinar si un conductor presenta rastros de drogas en su organismo.
En ese marco, Amun confirmó que el municipio evalúa avanzar en la incorporación de esta herramienta. Si bien aclaró que aún no existe una fecha definida para su implementación, señaló que se trata de una alternativa que podría ser analizada a futuro para reforzar los operativos de control y prevención.
Valle de Lerma Hoy
