
La paciencia de los vecinos de Chicoana parece estar llegando a su límite. Una vez más, los cortes de energía eléctrica volvieron a complicar la vida cotidiana de cientos de familias, comerciantes y trabajadores que dependen del suministro para desarrollar sus actividades. Este jueves, desde antes de las 8, distintos sectores permanecieron sin luz durante varias horas, sin que los vecinos consultados tuvieran información sobre los motivos de la interrupción ni sobre el horario de restitución del servicio.
Una de las situaciones más preocupantes se vive entre los pequeños comerciantes y emprendedores, que aseguran perder jornadas completas de trabajo cada vez que se interrumpe el servicio. Una peluquera del pueblo relató la impotencia de tener que suspender su actividad pese a contar con turnos previamente organizados. “Yo ya tenía turnos desde ayer reservados para hoy a la mañana. Entonces, ya uno se prepara, ya deja el trabajo listo, la organización, todo, y tengo a la cliente sentada en la silla, esperando que venga la luz para poder trabajar”, expresó.
La trabajadora explicó que detrás de cada jornada sin actividad existe una economía familiar que se resiente. “Totalmente. Porque nosotras vivimos al día. Entonces, lo que va entrando una tiene que dividir los gastos para pagar la luz, para pagar el alquiler, para pagar el agua, los servicios, empleados, municipalidad, todo. Y un día que uno no facture, un día perdido”, lamentó.
Pero la bronca aumenta cuando llegan las facturas. Un comerciante del centro de Chicoana aseguró que su negocio paga entre 580.000 y 590.000 pesos mensuales por electricidad. “Cuando llegan las boletas, hay que pagar al día porque pasó un día y te cortan, y se está pagando bastante la luz”, cuestionó. El mismo vecino advirtió sobre las consecuencias de las interrupciones y las variaciones del suministro: “No, no es la primera vez. En otras ocasiones se corta, vuelve, va y viene la luz”, señaló, al advertir sobre el riesgo de que se dañen heladeras y otros equipos eléctricos, cuyos costos de reparación muchas veces deben afrontar los propios comerciantes.
“Aprovechando esta nota, invito a todo el pueblo: súmense, agarren el teléfono, hagan el reclamo”, expresó.Y sostuvo “esta gente de EDESA nos corta las manos, nos corta los pies para trabajar”. El comerciante también cuestionó la falta de inversiones que afecta a Chicoana por encontrarse al final del recorrido de distribución eléctrica, y reclamó una intervención más activa de los organismos encargados de controlar la prestación del servicio.
Valle de Lerma Hoy
