
Desde la Secretaría de Obras Públicas explicaron que se eligió este sistema por su resistencia y practicidad. A diferencia del hormigón tradicional, el adoquinado permite intervenir con mayor rapidez ante futuras reparaciones de redes de agua o cloacas, ya que las piezas pueden retirarse y reinstalarse sin necesidad de romper toda la calzada.
Otra de las ventajas es que, una vez finalizada la colocación, la calle puede habilitarse de inmediato al tránsito, reduciendo el impacto sobre vecinos, comercios y el transporte público. Mientras duren los trabajos, el recorrido de SAETA presenta desvíos temporales en el sector.
La intervención se suma a otras obras ejecutadas recientemente en la ciudad, como la pavimentación de calle Luis Güemes y los trabajos de bacheo sobre Hipólito Yrigoyen. Con este nuevo frente, el municipio continúa ampliando el plan de mejoras viales con el objetivo de optimizar la circulación y fortalecer la infraestructura urbana en distintos barrios de Rosario de Lerma.
Valle de Lerma Hoy
