
“No sabemos nada hace ocho días. Si fuera hija de un político, ya lo habrían encontrado”, denunció Azucena, hermana de la víctima, en medio de un clima de tensión. El reclamo incluyó momentos de enfrentamiento con conductores y productores de la zona que desconocían el motivo de la protesta.
La familia sostiene que Serapio no pudo escapar solo y que habría recibido ayuda para ocultarse tras abandonar su vehículo. “Hay un asesino suelto y nadie nos escucha”, insistieron, mientras ellos mismos repartían panfletos con la cara de serapio y pedían controles más estrictos. También cuestionaron la falta de contención estatal y la ausencia de autoridades políticas en el acompañamiento a los hijos de Natalia.
Desde la Policía, el jefe Diego Bustos aseguró que 61 efectivos, canes y recursos especiales participan de los rastrillajes, aunque admitió que la geografía dificulta la búsqueda. Sin embargo, para la familia las explicaciones no alcanzan y denuncian una reacción tardía del Estado.
Valle de Lerma Hoy
