
Los estudiantes partieron el 8 de diciembre y tienen previsto regresar el 21, pero según relataron los padres, el servicio recibido distó ampliamente de lo contratado. “El viaje se vendió como todo incluido, pero durante el trayecto no les dieron ni agua”, denunció Tomás Liendro, padre de una alumna afectada.
De acuerdo a su testimonio, el colectivo debía contar con televisión, provisión de agua, desayuno y merienda, algo que nunca se cumplió. Tras dos días de viaje, los chicos debieron comenzar a pagar de su propio bolsillo comidas como almuerzos, cenas y meriendas, a pesar de que el contrato establecía que esos servicios estaban incluidos.
La situación se agravó cuando varios estudiantes comenzaron a descomponerse. En particular, la hija de Liendro presentó fiebre y malestar durante varios días sin recibir atención médica. “Tuvimos que enterarnos después; ella y otros chicos se compraron los medicamentos por su cuenta”, explicó. Según los padres, el coordinador del viaje no informó oportunamente lo que estaba ocurriendo.
El contrato con Dask Travel fue firmado el año pasado y las cuotas fueron abonadas en dólares. Los viajes involucraron a alumnos de dos instituciones de Rosario de Lerma y de Chicoana y otros establecimientos, todos afectados por las mismas irregularidades.
También denunciaron que el hotel no coincidía con lo prometido. Según el contrato, debía contar con gimnasio, Wi-Fi, aire acondicionado, frigobar, caja de seguridad, teléfono, piscina climatizada y sala de juegos, pero al llegar se encontraron con un alojamiento de categoría inferior, sin esos servicios.
Los padres radicaron la denuncia en las últimas horas y señalaron que recién después de los reclamos comenzaron a comprar agua y algunos alimentos para los chicos. “Todo eso ya estaba pago”, remarcaron con indignación. Mientras tanto, aguardan el regreso de los estudiantes y no descartan avanzar con acciones legales.
Valle de Lerma Hoy
