

El incendio puso en serio riesgo a decenas de familias. Dos viviendas estuvieron a pocos metros de ser consumidas por el fuego y una casa en construcción sufrió importantes daños, con ventanas destruidas y parte de su estructura de madera calcinada. Solo el rápido accionar de los vecinos, que combatieron las llamas con baldes y mangueras pese a la escasa presión de agua, evitó una tragedia de mayores dimensiones a penas de inició el desastre.
Las llamas, que en algunos sectores superaban los tres metros de altura, también provocaron importantes daños en infraestructura perteneciente a empresas de servicios. Personal de Telecom y EDESA trabajó para reparar el tendido afectado, mientras que el sector tabacalero sufrió pérdidas en alambrados, instalaciones y campos cubiertos por pasto cubano seco, una vegetación altamente inflamable que favoreció la propagación del fuego.


La magnitud del siniestro obligó a restringir durante varias horas el tránsito sobre la Ruta Provincial 36, mientras numerosas dotaciones de Bomberos Voluntarios, Bomberos de la Policía, Defensa Civil y brigadistas de distintos puntos del Valle de Lerma y de Salta Capital trabajaban contrarreloj para contener el avance del incendio. Incluso el gobernador Gustavo Sáenz se hizo presente en la zona para seguir de cerca el operativo.
Aunque las causas aún son materia de investigación, vecinos sostienen que el incendio habría sido intencional, una hipótesis que incrementa la indignación por las consecuencias que dejó el siniestro.
Valle de Lerma Hoy
