¡Pidió perdón al Gauchito Gil! Pillaron al “Pochochin” con montura ajena

El caballo apareció solo en Barrio San Jorge, la montura enclenque terminó en una casa ajena de un parroquiano sin culpa, y el supuesto vendedor terminó detenido. La ardua investigación de la Policía de Campo Quijano permitió recuperar las partes del apero que habían sido ofrecidas por un sujeto conocido como “Pochochin”, cuyo nombre no brindaremos porque ya dio sus disculpas al santo no reconocido por la Iglesia Católica.

Todo comenzó durante la madrugada del pasado 23 de agosto, cuando un desprevenido vecino, albañil y gaucho a la vez, dejó su equino ensillado y atado a un poste ubicado en inmediaciones de la Gruta del Gauchito Gil, en barrio El Sol, a metros de la ruta provincial 36. Cuando regresó, descubrió que el caballo ya no estaba donde lo había dejado.

Al dar conocimiento a la policía, se montó un eficaz operativo en diferentes puntos de Quijano.  Así fue, como fue localizado el animal en barrio San Jorge, pero con un detalle que no pasó inadvertido: estaba sin la montura. A partir de allí comenzó otra pesquisa de los detectives de la Comisaría 7ª de Campo Quijano. Las averiguaciones entre vecinos llevaron a un nombre y, sobre todo, a un apodo de un criollo muy conocido por vender lo ajeno: “Pochochin”.

Momento de la detención de “Pochochin”

Según los testimonios reunidos durante la investigación, el sospechoso andaba ofreciendo un apero, una goma espuma, carona, pelero y un paño. La policía realizó  varias pesquisas con resultado positivo. Un hombre de apellido Ortiz, entregó voluntariamente distintos elementos que había recibido del acusado: goma espuma, carona, pelero y paño. La recorrida continuó y, frente a la plaza 24 de Septiembre, otro vecino entregó una cincha de hilo, un estribo, un apero, una sobrecincha con longa y un freno. También manifestó que esos elementos habían llegado a sus manos por intermedio del mismo sujeto el tal “Pochochin”.

Es decir, Pochochin había intentado convertir una montura ajena en una especie de emprendimiento ambulante de venta por partes. Pero el negocio duró poco. Finalmente, después de una ardua tarea de investigación, los detectives lograron localizar a “Pochochin” en inmediaciones de la carpa de la ruta 36. El hombre estaba allí, dialogando tranquilamente con otros parroquianos, como si nada hubiera ocurrido y, según la reconstrucción policial, relatando sus hazañas mal habidas.

Los efectivos procedieron a su demora y lo trasladaron a la dependencia policial. También lograron recuperar los elementos que componían la montura, que fueron restituidos a su legítimo propietario. Así terminó la aventura comercial de “Pochochin”: el caballo apareció, el apero volvió con su dueño y el supuesto vendedor terminó en la comisaría. Al final, el único que no consiguió hacer negocio fue “Pochochin”.

Valle de Lerma Hoy

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