
Vecinos, rescatistas, proteccionistas y una fundación especializada unieron esfuerzos para cambiar el destino de un animal que había sufrido el abandono y el maltrato durante demasiado tiempo. El operativo fue posible gracias a la intervención de la Fiscalía Penal de Rosario de Lerma, el trabajo de la Fundación Ajuya Jalalá y el acompañamiento de la abogada especializada en Derecho Animal, Carmen Céspedes.
Bajo el cuidado de la Fundación Ajuya Jalalá, Esperanza recibe alimentación adecuada, atención veterinaria permanente y el cariño que durante tanto tiempo le fue negado. Sin embargo, el camino hacia su recuperación será largo. Su estado de salud aún requiere tratamientos específicos, medicamentos, vitaminas y una alimentación especial para que pueda volver a vivir con dignidad.
Por ese motivo, la fundación lanzó una campaña solidaria destinada a reunir los insumos indispensables para continuar con su tratamiento. Quienes deseen colaborar pueden donar los siguientes medicamentos: Olivitasan 300 ml, Dexametasona Burnet 100 ml y Mezcla equina. Las personas interesadas en realizar este tipo de donaciones pueden comunicarse al 3875 63-8935.
Hace unos días, muchas personas celebraron que Esperanza lograra salir del infierno que vivía. Hoy, esa misma solidaridad vuelve a ser fundamental. Porque rescatarla fue apenas el primer paso; ahora necesita del compromiso de todos para sanar sus heridas y comenzar la vida que siempre mereció. Esperanza ya no está sola. Entre todos podemos demostrar que su nombre no fue elegido por casualidad.
Valle de Lerma Hoy
