
La iniciativa nació como respuesta a una necesidad concreta: generar un lugar de contención, encuentro y desarrollo. Desde el primer día, más de 35 chicos se sumaron a la propuesta, muchos de ellos con una realidad en común: la escuela era su única actividad social. Fuera de ese ámbito, el tiempo transcurría entre el hogar y la falta de opciones recreativas.
“Los padres nos transmitieron tranquilidad porque ahora sus hijos tienen un espacio sano donde compartir”, señaló Ayón, destacando el valor comunitario de la escuelita. Las actividades se desarrollan los martes y jueves a las 16:30 en la canchita del barrio Las Paltas, y aunque comenzaron con fútbol, ya se proyecta incorporar vóley a partir de propuestas de las propias familias.
Sin límites de edad ni restricciones, la escuelita se abre como un espacio inclusivo para niños, adolescentes y adultos. La convocatoria continúa abierta, y quienes deseen sumarse pueden acercarse directamente en los días de actividad o comunicarse con el equipo del legislador.
Valle de Lerma Hoy
