
El argumento oficial apunta al ajuste fiscal, pero detrás de los números aparece una realidad social compleja: muchas familias del interior salteño enfrentan inviernos con temperaturas muy bajas, viviendas precarias y escasas posibilidades de calefacción.
A esto se suma otro dato preocupante: apenas el 30% de los habitantes del Valle de Lerma cuenta con acceso a gas natural. El resto depende de garrafas, cuyo precio aumenta mes a mes. La discusión ahora pasará al Senado y abre un fuerte debate social: ¿debe priorizarse el equilibrio fiscal aun cuando podría afectar el acceso a un servicio esencial en el interior del país?
Valle de Lerma Hoy
