
La concejal Felisa Cala, consultada por Saltar.com, fue una de las voces más críticas al término de la reunión y expuso públicamente las dudas que persisten sobre el destino del dinero. “Es una lástima que a un año de que se haya hecho el Carrileñazo no sepamos cuál es la pérdida que ha generado”, expresó la edil, dejando en evidencia el nivel de incertidumbre que aún rodea al festival.
Según explicó, el encuentro a puertas cerradas fue solicitado por las instituciones del pueblo a las que se les pedía rendición de dinero público, aunque hasta último momento existía hermetismo respecto de qué institución en particular había pedido la reunión. Finalmente participaron Club Sportivo El Carril, Club Calvimonte y el Escuadrón de Gauchos Luis Burela, en un intento de una parte del cuerpo deliberativo por obtener explicaciones sobre los balances y la rendición económica del municipio.
Sin embargo, lejos de aclarar el panorama, la reunión dejó más interrogantes que certezas. “Se habla de muchos números, pero yo quiero que me digan con papeles cuál es la pérdida”, insistió Cala respecto del Carrileñazo, quien además dio a conocer la existencia de un pedido de subsidio por 116 millones de pesos destinado a la agrupación gaucha. “Me presentaron un papel donde me decían que el municipio de El Carril les debía dar un subsidio de 116 millones para los gauchos. Yo fui a averiguar eso, pero todavía no sabemos”, sostuvo la concejal.
La situación genera fuerte preocupación porque, además de la ausencia de documentación oficial sobre el resultado económico del Carrileñazo, tampoco existe claridad respecto a si ese millonario subsidio fue efectivamente entregado por el municipio o si permanece pendiente. En medio de una profunda crisis económica y financiera que atraviesan muchos municipios salteños, el manejo discrecional de recursos públicos es más que llamativo. El foco de las críticas apunta principalmente hacia la principal agrupación gaucha organizadora del festival en 2025, ya que el evento habría sido financiado con fondos municipales, pero hasta el momento no existiría una rendición pública detallada de ingresos, egresos y pérdidas.
Mientras tanto, en el Concejo Deliberante crece el malestar político y la presión para que aparezcan finalmente los balances y documentos respaldatorios. Porque a más de un año del Carrileñazo 2025, las cuentas siguen sin cerrar y, según denuncian desde la oposición, “los papeles no aparecen”.
Valle de Lerma Hoy
