
En las últimas horas, la víctima decidió hacer público el video del ataque, en el que se ve claramente cómo fue emboscado. Y lo que más le preocupa a Mauro sus agresores están libres, incluso siguen merodeando la zona.
Mauro, hoy, no puede trabajar por las secuelas físicas que le dejaron los golpes con manoplas y la amenaza con arma blanca. “Me arruinaron la vida, no puedo ni cocinar. Tengo una hija que alimentar”, declaró con impotencia. Exige justicia, señalando el riesgo que corre su vida.
Valle de Lerma Hoy
