
La situación de la seguridad en la zona rural de El Carril y Chicoana llega a niveles alarmantes. Los finqueros y productores tabacaleros denuncian una ola creciente de robos en campos, galpones y propiedades agrícolas. El último hecho ocurrió en la zona de Las Virreinas, donde delincuentes sustrajeron más de una docena de postes de quebracho. Fue entre este jueves y viernes.
Ante la pasividad de las autoridades y la falta de gestión legislativa, fueron los propios productores quienes decidieron organizar una “vaquita” para comprar las cuatro cubiertas que necesita el móvil policial. Este no es un hecho aislado: desde hace tiempo, los finqueros colaboran también con la provisión de combustible, suministrando tanques de nafta para que los patrullajes puedan realizarse.
La situación es insólita y vergonzosa: la Unidad Regional 11, con base justamente en esta zona, carece de los recursos más elementales para operar. A pesar de albergar divisiones clave y ser el centro de operaciones regional, está prácticamente paralizada por falta de insumos. La inseguridad sigue avanzando, la delincuencia actúa con total impunidad, y la Policía se sostiene únicamente gracias al esfuerzo de los propios productores. Mientras tanto, los legisladores de la zona brillan por su ausencia. La falta de inversión y gestión en seguridad deja a toda la región rural en una situación de extrema vulnerabilidad.
Valle de Lerma Hoy
