
La burocracia dilata soluciones: notas elevadas al municipio sin respuesta, expedientes archivados, obras nunca ejecutadas. Sin la entrada de colectivos, los chicos cruzan arroyos crecidos para ir a la escuela. Pagan impuestos, pero deben contratar servicios básicos por su cuenta.
Incluso esta plaza en ruinas estuvo a punto de ser usurpada. Otros barrios cercanos sufren el mismo abandono. Los vecinos piden gestión, no discursos. Por el momento organizan un centro vecinal para ser escuchados.
Valle de Lerma Hoy
