
Primer caso: el ladrón cervecero Un hombre que se encontraba descansando en su hogar fue sorprendido por la alarma de seguridad de su complejo deportivo, ubicado en la zona norte de Rosario de Lerma. Al revisar las cámaras, descubrió a un sujeto, que había forzado candados y cadenas para ingresar a un depósito. ¿El botín? Diez botellas de cerveza de 1,2 litros de la marca “Salta Rubia” y un cajón completo.
El rápido aviso al 911 permitió a la policía recorrer la zona y encontrar la mercadería abandonada en un descampado a pocos metros del negocio. Para sorpresa del denunciante, el ladrón no se llevó nada más, como si su único objetivo fuera asegurarse un festín cervecero.
Segundo caso: los ladrones de damajuanas; En otro hecho similar, la dueña de un comercio fue alertada por su empleada sobre dos sujetos que, sin el menor disimulo, sustrajeron tres damajuanas de vino que estaban en un mostrador externo. Las cámaras de seguridad captaron la escena con lujo de detalles. Lo más curioso es que los ladrones no fueron muy lejos. Minutos después, fueron encontrados en inmediaciones del “Parque Evita”, disfrutando de su botín. La policía los interceptó y recuperó las damajuanas, confirmando su identidad gracias a las descripciones aportadas.
¿Un cambio de estrategia o simplemente una excusa para saciar su sed? La policía logró detener a todos.
Valle de Lerma Hoy
