
En Salta, el proceso de votación incluye la impresión de un acta de escrutinio al final del conteo y un voto impreso que se deposita en una urna cada vez que una persona vota. La ley provincial exige que, en el escrutinio definitivo, se cuente el 100% de los votos impresos, lo que garantiza una mayor transparencia y precisión.
Sin embargo, Pizetti sugiere que aún hay margen para mejorar la estructura de control de los distintos partidos políticos. “Es importante que el certificado de escrutinio final de cada mesa esté disponible para todos los partidos, no solo para la justicia electoral”, agrega. A pesar de las críticas del sector político, Pizetti asegura que la confianza de los ciudadanos en el sistema creció desde su implementación en 2009. “La gente se ha adaptado y confía en el sistema. La disconformidad proviene más del sector político que del votante común”, afirma.
Mirando hacia el futuro, Pizetti anticipa que los modelos de boleta electrónica seguirán ganando terreno y no descarta la posibilidad de avanzar hacia un sistema de voto por internet. “Es cuestión de tiempo y evolución”, finaliza.
Valle de Lerma Hoy
