
Más de 15 familias que viven en el denominado Condominio La Rosarina, sobre la ruta provincial 36, en el límite entre Rosario de Lerma y Campo Quijano, llegaron al límite de la paciencia.
Aseguran que compraron sus terrenos, construyeron sus casas y durante años esperaron que se cumpliera lo que, según cuentan, les habían prometido: agua, luz y servicios básicos en condiciones. Hoy están sin electricidad. El agua llega por una instalación precaria. La bronca terminó en la ruta. Los vecinos cortaron este sábado al mediodía la provincial 36 para hacer público un reclamo que, según aseguran, lleva aproximadamente cuatro años sin una solución definitiva.
“Supuestamente somos un barrio privado. Y aparentemente sí, privados de todo”.
Según los vecinos, el desarrollo estuvo relacionado inicialmente con Marinaro y Gómez y posteriormente quedó bajo la responsabilidad de Norberto Bataglia, a quien señalan como el encargado del emprendimiento .Los damnificados aseguran que Bataglia dejó de presentarse en el lugar y que las respuestas tampoco llegaron.
Valle de Lerma Hoy
