
La posibilidad de que el papa León XIV incluya a la Argentina en su futura gira pastoral para fines del 2026 volvió a despertar una ilusión que parecía dormida en el corazón de los salteños. Aunque hasta el momento no existe una confirmación oficial del Vaticano sobre una visita al país ni mucho menos a la provincia, el solo rumor alcanzó para traer a la memoria una jornada que marcó para siempre la historia de Salta.
Fue el 8 de abril de 1987 cuando San Juan Pablo II llegó a la provincia en el marco de su segunda visita a la Argentina. Durante poco más de doce horas, Salta se convirtió en el centro de la fe del norte argentino y recibió a cientos de miles de peregrinos que colmaron las calles y el Hipódromo de Limache para participar de una misa histórica.
Aquella visita no fue producto del azar. Meses antes se habían realizado intensas gestiones para que el entonces Pontífice incorporara a Salta dentro de su recorrido por el país. La profunda devoción al Señor y la Virgen del Milagro y el arraigo de la fe católica en la provincia fueron argumentos decisivos para que el “Papa peregrino” aceptara llegar al norte argentino.
Uno de los momentos más emotivos ocurrió en la Catedral Basílica, donde Juan Pablo II rezó frente a las imágenes del Señor y la Virgen del Milagro. Para miles de fieles ese gesto quedó grabado como uno de los acontecimientos religiosos más importantes de la historia salteña. Posteriormente presidió una multitudinaria celebración eucarística en el Hipódromo de Limache, donde se estima que participaron más de medio millón de personas llegadas desde distintos puntos del NOA.
Hoy, treinta y nueve años después, la posibilidad de una nueva visita papal vuelve a instalar una pregunta que entusiasma a creyentes y también a quienes recuerdan el enorme impacto social, turístico y económico que significó aquel acontecimiento.
Las versiones surgieron luego de reuniones mantenidas por representantes de la Iglesia salteña en Roma y de distintas publicaciones periodísticas que señalan que León XIV evalúa viajar a la Argentina durante este año. Sin embargo, la Santa Sede todavía no difundió una agenda oficial y, por lo tanto, cualquier referencia a una escala en Salta permanece en el terreno de las expectativas.
Mientras tanto, la provincia vuelve a mirar hacia el Vaticano con la esperanza de que, casi cuatro décadas después de la histórica visita de Juan Pablo II, otro sucesor de San Pedro vuelva a pisar suelo salteño. De concretarse, sería un acontecimiento de enorme trascendencia religiosa, cultural y turística para toda la región.
Valle de Lerma Hoy
