
Nacida con hipoacusia bilateral profunda, Ludmila atravesó desde pequeña un camino marcado por consultas médicas, terapias y desafíos constantes. Con el tiempo, y gracias al acompañamiento de profesionales, logró acceder a su primer implante coclear, un paso que le permitió comenzar a descubrir el mundo de los sonidos. Pero fue en el arte donde encontró una forma única de expresión.
Impulsada por su profesora de apoyo, Miriam López, y con el aval de la Coordinación de Educación Especial del Ministerio de Educación, Ludmila dio forma a un proyecto inclusivo: un libro visual compuesto íntegramente por imágenes. La obra, pensada para niños del nivel inicial y del primer ciclo de primaria, propone una manera diferente de acercarse a la lectura. A través de sus páginas —30 en total— invita a desarrollar el lenguaje, estimular la creatividad y fomentar la alfabetización desde lo visual, abriendo puertas especialmente a niños con discapacidad auditiva.
Ambientado en la ciudad de Salta, el libro recorre paisajes, costumbres y lugares emblemáticos, todos dibujados y creados por la propia Ludmila. Cada trazo refleja no solo su talento, sino también su forma particular de ver y sentir el mundo. Su participación en la Feria del Libro no es casualidad, sino el resultado de años de esfuerzo, resiliencia y acompañamiento. Hoy, Ludmila no solo comparte su obra, sino también un mensaje poderoso: que las historias no siempre necesitan palabras para ser contadas.
En cada página, su libro demuestra que también se puede leer con la mirada, con la emoción y con el corazón. Y mientras sueña con convertirse en una artista reconocida, Ludmila ya logró algo invaluable: transformar su experiencia en una obra que incluye, inspira y conmueve.
Valle de Lerma Hoy
