
Actualmente, 271 estudiantes acceden al almuerzo y 113 al refrigerio, en un esquema que abarca ambos turnos y niveles iniciales. Sin embargo, los recursos no alcanzan para cubrir la demanda real. “El comedor es nuestro talón de Aquiles”, reconoció el director Gustavo García, quien destacó el esfuerzo conjunto de docentes y cooperadora para sostener la asistencia alimentaria.
La iniciativa del bingo surge como una respuesta solidaria ante la falta de financiamiento, apelando al acompañamiento de las familias y la comunidad. Mientras profesionales supervisan los menús para asegurar una correcta nutrición, la escuela busca recursos para cumplir con lo básico: que ningún chico estudie con hambre.
Valle de Lerma Hoy
