
La propuesta, fruto del proyecto expediente Nº 91-53.142/25 busca ampliar la capacidad del sistema público para atender el creciente problema de las adicciones. Según explicó Farfán, la iniciativa surge a partir de inquietudes de vecinos y apunta a garantizar mayor acceso a la salud pública frente a un flagelo que golpea a numerosas familias.
El diputado del departamento de Chicoana Emmanuel Ayón, parece estar convencido de que sí, ya que respaldó el proyecto y destacó la importancia de abordar la problemática de las adicciones con mayor presencia del Estado. Pero la discusión va más allá de la necesidad sanitaria. En los municipios del valle, las estructuras de seguridad y salud son extremadamente limitadas: pocos efectivos policiales, escasos móviles, hospitales con recursos ajustados y ambulancias que muchas veces no alcanzan para cubrir las emergencias diarias.
En ese contexto, surge una inquietud: ¿puede un municipio con recursos tan limitados sostener un dispositivo de contención complejo como un centro de rehabilitación? Porque siendo sinceros, aunque el dispositivo se realice con fondos provinciales, en el día a día el tema seguridad recaerá sobre el municipio de Chicoana.
Las experiencias recientes en la zona alimentan esas dudas. En La Merced, el dispositivo provincial para menores ha sido motivo de constantes polémicas por fugas y episodios delictivos que generaron preocupación en la comunidad. En Campo Quijano también funciona un dispositivo privado administrado por la iglesia que, según vecinos, ha provocado situaciones de tensión y temor.
Nadie discute la gravedad del problema de las adicciones ni la necesidad de ampliar la asistencia estatal. Pero el interrogante de fondo es también obvio: ¿este nuevo centro estará pensado para atender a las familias del Valle de Lerma o terminará absorbiendo la demanda de otras regiones donde los dispositivos ya están colapsados, como Capital o el norte provincial?
Valle de Lerma Hoy
