

Según relató Rosa Sánchez, una de las afectadas, los vecinos realizaron reiterados reclamos a distintas instituciones. “Llamamos a bomberos pero nunca aparecieron, a la policía, pero los pobres no pudieron hacer nada y finalmente a Edesa, que es la empresa que debería intervenir, pero hasta ahora nadie vino”, explicó.
El peligro es constante, las abejas atacan cuando los vecinos intentan ingresar o salir de sus viviendas, e incluso provocaron la muerte de un perro pequeño. Y fue la misma Rosa quien puso un reclamo en Edesa, presentó todo lo que le pidieron y la empresa generó un expediente y prometió intervención; pero el panal continúa en el mismo lugar.


La falta de respuestas profundiza el malestar y el miedo de los vecinos, quienes reclaman poder vivir con tranquilidad, sin el temor permanente a nuevos ataques, “yo no puedo ni entrar a mi casa” contó Rosa muy preocupada. El último ataque se registró el 15 de enero pasado, desde entonces los vecinos tuvieron que modificar su día a día para evitar ser atacados.
Valle de Lerma Hoy
