
En la región viven actualmente unas 130 mil personas, pero la expansión poblacional proyectada no guarda relación con la capacidad real del territorio para absorberla. Año tras año, tierras productivas son convertidas en loteos privados, muchos de ellos irregulares, sin servicios básicos garantizados ni estudios de impacto ambiental.
La falta de planificación es un patrón que se repite en toda el área metropolitana. En Cerrillos, por ejemplo, existen alrededor de 70 loteos en distintas etapas de desarrollo, que podrían sumar unos 10 mil habitantes más en pocos años. En La Merced, Rosario de Lerma y Campo Quijano, los emprendimientos inmobiliarios se multiplican a la vera de rutas provinciales y nacionales, con infraestructura vial precaria y servicios inexistentes.
El fenómeno ya no se limita al Gran Salta. El Carril, Chicoana y Coronel Moldes comienzan a sufrir la presión sobre el agua, la energía y los desagües. Sin una planificación regional integral y decisiones políticas firmes, el crecimiento amenaza con generar colapsos de servicios, anegamientos, pérdida de suelo productivo y nuevos focos de marginalidad.
