
El propietario del lugar había alertado a la Policía que durante la noche del sábado 6 de diciembre, desconocidos ingresaron a su vivienda tras forzar una reja y una ventana. Según su relato, los ladrones se llevaron ocho armas de fuego, muchas de ellas antiguas, que formaban parte de lo que describió como un “museo personal”. Entre las piezas denunciadas figuraban escopetas, rifles históricos, pistolas de colección y revólveres en desuso. Sin embargo, para los investigadores algo no cerraba.
Las tareas investigativas, coordinadas por la Fiscalía Penal de Cerrillos, encendieron alarmas. Fotografías, entrevistas y relevamientos técnicos permitieron reunir elementos suficientes para solicitar una orden judicial. El Juzgado de Garantías N°3 autorizó el allanamiento de una finca ubicada sobre la Ruta Provincial 61, camino a Las Moras, conocida como Finca Sayta Cabalgata.
El operativo fue de gran magnitud. Participaron efectivos del Grupo de Investigación del Valle de Lerma, Criminalística, Control Patrimonial de Armamento, patrullas motorizadas, el Grupo de Operaciones Policiales de Alto Riesgo (GOPAR), la División Explosivos y personal de Bomberos. No era para menos: lo que había en el lugar representaba un riesgo real para la seguridad pública.
Al ingresar al inmueble, los peritos se encontraron con un escenario digno de una película bélica. No sólo había armas cortas y largas de distintos calibres, sino también granadas de mano, proyectiles de artillería, munición de uso militar y hasta un mortero de 81 milímetros.
Entre el material secuestrado se contabilizaron granadas FM1 y TMK con carga explosiva, proyectiles de artillería —incluido uno de 155 mm—, una ametralladora modelo 1928, fusiles, carabinas, escopetas de todo tipo, pistolas antiguas y modernas, además de cientos de cartuchos de distintos calibres, algunos compatibles con armamento de guerra.
Todo el material fue secuestrado y puesto a disposición de la Justicia. El dueño de la finca quedó vinculado a una causa por tenencia y/o portación ilegal de armas de fuego, una figura penal que apunta directamente a la protección de la seguridad pública. Desde la fiscalía confirmaron que la investigación continúa abierta y que ahora el foco está puesto en determinar el origen del armamento, su posible circulación previa y si existieron vínculos con otros hechos delictivos.
Valle de Lerma Hoy
