
Según confirmó el personal que trabaja en el lugar, la mujer introdujo una manguera a través de una pared de ladrillones que limita con su propiedad y dejó correr el agua durante 40 minutos, justo sobre la zona donde se realizaban tareas fundamentales para la colocación del nuevo parquet. El resultado fue una inundación que, aunque no alcanzó los sectores más delicados, obligará a limpiar, secar y recomponer material, generando demoras y pérdidas evitables.
Lo ocurrido no sorprende a quienes frecuentan el complejo. La vecina acumula un largo historial de episodios, desde arrojar piedras durante actividades deportivas hasta encender fuego para generar densas columnas de humo que afectan a niños y jóvenes que entrenan en el lugar. Ahora, directamente avanzó contra la obra en sí, valuada en más de $107 millones, y considerada una mejora histórica para Cerrillos.
Ante la gravedad del hecho, la Municipalidad emitió un fuerte comunicado repudiando lo sucedido y confirmando que ya se iniciaron acciones legales. El municipio calificó el episodio como un “atentado contra el patrimonio de todos los cerrillanos”, y advirtió que no se permitirá que una conducta individual siga perjudicando a miles de vecinos que utilizan el complejo.
A pesar del sabotaje, las obras continuarán y la gestión municipal aseguró que el complejo seguirá transformándose en un espacio moderno, seguro y al servicio de toda la comunidad. Mientras tanto, la Justicia deberá poner un freno definitivo a un conflicto que ya dejó de ser anecdótico para convertirse en una amenaza concreta.
Valle de Lerma Hoy
