
La investigación reveló una escena estremecedora, los hermanos, adultos mayores y en situación de vulnerabilidad, fueron atacados en su propia casa después de compartir un almuerzo con los imputados. Uno de ellos tenía visión reducida; el otro, movilidad limitada. Según la causa, los acusados les exigieron dinero que creían guardado en una caja fuerte y, ante su negativa, los atacaron con armas blancas en zonas vitales, provocando su muerte.

El caso se inició tras el hallazgo de un vehículo abandonado y la falta de noticias de los moradores de la finca. Al ingresar a la propiedad, la policía descubrió los cuerpos y activó un operativo que llevó a los detenidos, hoy condenados como coautores de homicidio agravado por alevosía y criminis causa.
El juez también revocó la pena condicional que pesaba sobre Suárez desde 2025 por una causa de violencia de género, unificándola en la condena perpetua. Ambos fueron enviados a la Unidad Carcelaria N.º 1 y se ordenó la toma de muestras genéticas para su incorporación al Banco de Datos.
El fiscal penal Gabriel González, de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas, sostuvo en el debate la acusación original y pidió la pena máxima, frente a defensas que intentaron reducir los cargos a robo o homicidio en ocasión de robo. Sin embargo, el tribunal fue categórico: se trató de un hecho planificado, violento y con absoluto desprecio por la vida. La sentencia trajo alivio entre los vecinos de Moldes, que siguieron el caso con indignación desde el primer día.
Valle de Lerma Hoy
