
El fenómeno sorprendió a los productores cuando la campaña recién comenzaba. “Fue devastador, el tabaco quedó hecho palo”, resumió un trabajador de la zona de El Tránsito, una de las más castigadas junto a Arizona, Juncal, Las Peras, Villa Mercedes y Santa Rosa.
Las ráfagas de viento superaron los 70 km/h y el granizo cubrió por completo los cultivos, sin dejar margen de recuperación. Según la Cámara del Tabaco de Rosario de Lerma, ya se confirmaron al menos 342 hectáreas denunciadas oficialmente, aunque el total estimado asciende a mil, lo que representa un golpe sin precedentes para el sector.
Los técnicos aseguran que las pérdidas son totales e irreversibles. Con la siembra destruida, los productores dan por finalizada la campaña y temen no poder afrontar las deudas contraídas. “El año pasado no cayó nada, pero esta vez fue fatal”, lamentó un productor de la ruta 36. El impacto no solo es económico, cientos de familias que dependen del tabaco se enfrentan hoy a la incertidumbre. El temporal dejó al descubierto la fragilidad del trabajo rural ante los eventos climáticos extremos que, cada año, golpean con más fuerza al Valle de Lerma.
Valle de Lerma Hoy
