
Nacida como punto de paso obligado en las antiguas rutas hacia el Alto Perú y Chile, La Silleta fue, y aún es, un enclave estratégico de posada para viajeros, lugar de encuentro y cruce de caminos que potenció el comercio y la comunicación regional desde la época virreinal hasta la llegada del ferrocarril. Esa historia de tránsito y llegada dejó huellas en su traza urbana y en la memoria colectiva.

Hoy, la localidad combina esa tradición histórica con una vida comunitaria activa, la municipalidad y las organizaciones locales programaron una semana de festejos, ferias, desfiles, actividades culturales y deportivas, para celebrar el aniversario y reafirmar la identidad silletana. Los actos protocolares se realizarán en la Plaza 8 de Diciembre y se completan con ferias de artesanos, espectáculos y eventos populares.
La Silleta también está en el debate público por su futuro institucional. Vecinos y representantes han reclamado en los últimos años por la restitución de su categoría de municipio y por mayor inversión en servicios, una discusión que remarca los desafíos de las localidades del interior que mantienen gran valor patrimonial pero requieren políticas públicas sostenidas.
Hoy, al soplar 136 velitas, La Silleta celebra no sólo una fecha, celebra su continuidad, de posada de arrieros a pueblo con identidad propia, su plaza, su iglesia, sus tradiciones gauchas y sus ferias. Los vecinos lo saben: mantener viva la memoria local es también cuidar el porvenir de quienes decidieron habitar esta zona del Valle de Lerma.
Valle de Lerma Hoy
