
Las imágenes revelaban animales en estado de descomposición, algunos casi disecados, abandonados sin cuidado en el terreno. Ante la viralización del caso, la fiscalía intervino y pidió a la Policía Rural que investigara. Pero la sensación que quedó es la de una intervención tibia frente a una situación que alarmante.
La versión oficial sostiene que se trató de muertes por avanzada edad y que los restos ya fueron enterrados con maquinaria pesada en el mismo predio. La realidad es que el campo pertenece a un productor ganadero de apellido conocido en la zona, lo que generó alguna que otra suspicacia. Por ahora, las únicas medidas fueron recomendaciones al propietario para que a futuro entierre su ganado muerto.
Valle de Lerma Hoy
