
La autopista contará con 22 kilómetros de extensión, tres puentes, siete nudos viales e iluminación LED de última generación. Además, se construirá un canal pluvial de 12 kilómetros, que permitirá evitar más del 80% de los anegamientos que históricamente afectaban a Cerrillos, La Merced y zonas aledañas.
“Es una obra pensada para los próximos 50 años, capaz de soportar hasta 40.000 vehículos diarios”, explicó Sáenz, quien remarcó que este avance representa también un acto de reparación histórica para el norte argentino. “La magnitud del proyecto garantizará empleo constante durante más de dos años” agregó el intendente de Cerrillos Enrique Borelli, con fuerte derrame económico en los municipios beneficiados. Empresas constructoras ya adelantaron que abrirán bolsas de trabajo locales para cubrir la demanda de mano de obra.
Se destacó la importancia de la nueva vía para potenciar el desarrollo de un parque logístico en Cerrillos, dada su cercanía al aeropuerto y su rol como punto estratégico de distribución. Camacho resaltó que, además de mejorar la seguridad vial, la obra dará soluciones de fondo a los problemas de inundaciones, favorecerá el acceso a la UNSa y potenciará el turismo hacia destinos como Cabra Corral y Cafayate.
“Hoy empezamos a saldar una deuda histórica. El pueblo salteño merece esta obra, y no vamos a permitir que nos olviden más”, afirmó Sáenz en un encendido discurso. La autopista Papa Francisco marcará un antes y un después en el Valle de Lerma, beneficiando directamente al 54% de la población salteña y proyectando a Cerrillos como un polo logístico clave en la región.
Valle de Lerma Hoy
