
En Guachipas, los trabajadores municipales atraviesan una situación desesperante: cobran en promedio $200 mil, menos que un jubilado y el supuesto aumento salarial del 14% escalonado en tres meses no significa ningún alivio. Apenas $8 mil en agosto (4%), luego un 5% en septiembre y recién en octubre el último tramo hasta llegar a los $29 mil en noviembre, una cifra irrisoria frente a lo que perciben empleados de otros municipios.
Cansados del destrato y de sueldos que no alcanzan ni para cubrir lo básico, los empleados —nucleados en ATE— decidieron hace una semana entrar en asamblea por tiempo indeterminado, pero hasta ahora el intendente Diego Ontiveros se mantiene en silencio, sin dar respuestas concretas.
“El pedido es puramente salarial. No llegamos a un acuerdo con el Ejecutivo y, frente a la negativa, resolvimos permanecer en asamblea. Ya informamos también al Concejo Deliberante y seguimos esperando una respuesta que nunca llega”, relató a Valle de Lerma Hoy el delegado Marcelo Vázquez, quien además subrayó que la medida apunta a visibilizar la dura realidad que atraviesan los municipales de Guachipas.
Mientras tanto, los trabajadores siguen de paro, con los bolsillos vacíos y con la sensación de que su esfuerzo es invisibilizado y desvalorizado por parte de las autoridades locales.
Valle de Lerma Hoy
