
Señalaron que este tipo de desechos no solo afecta la belleza paisajística de la región, sino que también pone en riesgo el delicado equilibrio del ecosistema. “Lo que necesitamos es un cambio de actitud, un cambio de mentalidad. No puede ser tan liviano ensuciar así un lugar que es de todos”, expresaron desde la agrupación @Ambientalistos.
Si bien la Municipalidad de Tolar Grande, junto a algunas empresas mineras, realizan tareas de limpieza y mantenimiento en la zona, la acumulación de residuos aumenta con el paso de los meses, especialmente a lo largo del trayecto que une Salta con Tolar Grande. El Salar de Arizaro es el tercer salar más grande del mundo.
El camino, extenso, se ha convertido en un “vertedero silencioso” de botellas arrojadas por conductores que optan por esta práctica. Los ambientalistas advirtieron que esta práctica, además de ser antihigiénica y peligrosa, daña gravemente la imagen turística y cultural de una de las zonas más lindas del país.
Valle de Lerma Hoy
