
Una familia de la zona de La Merced Chica, en Campo Quijano, vivió una verdadera pesadilla el pasado lunes por la noche, cuando delincuentes ingresaron a su vivienda ubicada en la finca Las Carmelitas y la desvalijaron por completo. La policía logró recuperar casi todo lo robado, los delincuentes serían tres menores de edad de 12, 15 y 16 años, y una mujer, madre de uno de ellos.
Horas más tarde, durante un patrullaje en la zona, la Policía logró recuperar algunos de los objetos robados, ocultos dentro de una heladera abandonada en una casa deshabitada a 600 metros del hecho. El operativo incluyó el trabajo del personal de Criminalística de El Carril y de la Subcomisaría de San Antonio.
Pero lo más indignante llegó al día siguiente. Gracias a un nuevo recorrido por parte de los damnificados y los efectivos, se halló un aguantadero dentro de una finca, donde encontraron casi todos los objetos robados: garrafas, parlante, herramientas y hasta un casco con diseño de calavera. La motocicleta, sin embargo, fue hallada destrozada, luego de que los delincuentes intentaran deshacerse de ella arrojándola a una represa.
Según fuentes policiales y testimonios de la familia, los autores serían tres menores de edad de 12, 15 y 16 años, y una mujer, madre de uno de ellos, de apellido Quipildor. Todos con antecedentes delictivos, conocidos en la zona por consumir drogas en los alrededores de un puente cercano. “La moto la robaron solo para hacer daño. La destrozaron. Ya nos habían robado en junio. Ahora nos dejaron con lo justo…”, relató Romina Bazán, a Valle de Lerma Hoy. El fiscal Daniel Escalante, intervino en la causa y ordenó la devolución inmediata de los elementos recuperados a la familia.
Valle de Lerma Hoy
